miércoles, 10 de enero de 2018

domingo, 30 de abril de 2017

La oración con fe La oración como recurso

          
Definiré  el término   por esencia  misma  de lo que es   Conjunto de enunciados con que el creyente se dirige a Dios, a una divinidad. Discurso de tema académico o religioso, Unidad sintáctica que consta de sujeto y predicado, implícitos o explícitos. La oración como una palabra o un conjunto de palabras que conforman un todo con sentido lógico.
Del latín oratio, el concepto de oración tiene diversos usos. En la gramática, este término se refiere a la palabra o al conjunto de palabras con autonomía sintáctica. Esto quiere decir que se trata de una unidad de sentido que expresa una coherencia gramatical completa. La oración es el constituyente sintáctico más pequeño posible que puede expresar una proposición lógica.
Es  conocido  que la comunicación  es  vital en la existencia  de la   humanidad  desde sus primeros  albores como tal.  Es necesidad  humana    consta sustancial.
Por ello   la  oración se convierte  en un recurso de la  salvación del hombre  así  lo  afirma  la   biblia   en sus diversos  pasajes.
Tal es el caso    que  quien deja  sentado las  bases esencial de la   oración  es  Jesucristo  quien  nos  enseña  a orar. Para   poder tener una exclusiva  comunicación con  nuestro creador Medio  de gracia   que nos  permite  lograr   la santidad  siendo humanos corpóreos   dependiente  de  esta  naturaleza  es la oración  constante a Dios  que nos lleva  a  alcanzar  ese nivel de santidad y perfección  que  nos permite  superar  nuestra naturaleza carnal  corpórea  en tal  sentido la biblia   muestra   citas donde  especifica la importancia de la  oración  en la  vida del creyente cristiano .
“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:16-18
“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”.  Filipenses 4:6-7
“Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.” 1 Juan 5:14
“Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento”.  Colosenses  4:2
“El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.” Salmos 145:18
“Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. “ Marcos  11:24

“Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.” Jeremías  33:3
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Mateo 18:20
“Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”. Hebreos 4:16
“Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán.”   Marcos 11:24
“Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.”
“Y al orar, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras.” Mateo 6:7
“Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.”
 Mateo 6:6
“Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.”  1 Juan 5:15
“En mi angustia invoqué al Señor; clamé a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mi clamor llegó a sus oídos!  “Salmos 18:6
“Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento.” Santiago 1:6
“Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz. “   Santiago 5:16
Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. Lucas 6:27-28
“A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.” Hechos 16:25
“Todos, en un mismo espíritu, se dedicaban a la oración, junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús y su madre María.” Hechos 1:14
“Ya se acerca el fin de todas las cosas. Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada. “1 Pedro 4:7


“Lo alabé con mi lengua. “ Salmos 66:17
“Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo.”  Juan 14:13
“No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.” Juan 15:16
“Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden.” Santiago 4:2
Cada   cita  bíblica   que trata  sobre la  oración tiene  un propósito   en la existencia  del creyente  cristiano  por  tal  debemos  cumplir reflexivamente   lo que nos enseña  Jesucristo   sobre la  constante  comunicación de  los  hijos  de Dios   con su  creador.




Fuentes
  La biblia
  Enciclopedia   británica
 La  real Academia  de  la  lengua  Española

Ramírez   R    (2016)     “l poder  de la  Oración “ 

sábado, 8 de octubre de 2016

La cultura Moche

El desarrollo de la humanidad ha entregado a la historia de este una serie de hechos y acontecimientos míticos que ha producido en la especie humana un gran cambio. Desde su inicial panteísmo, propio de su estado de desarrollo humano, pasando por la idolatría propia del Asia muy difundida en la antigüedad como la China, India, Persia, Babilonia, Caldeana, Asiria, griega, Romana, egipcia cada una de estas civilizaciones produjo su mitología. No es de extrañar que la civilización Mochica produjera una pléyade de dioses propias de su estadio evolutivo como tal. Es por ello que trataremos sobre esta última. en el presente documento. Poco nos queda de los mitos en los que basaran su religión los miembros de la cultura mochica o Moche, que se desarrolló en la zona norteña de la costa del Perú mucho antes que el Imperio inca. Pero sí quedan aún en pie sus monumentales pirámides de adobe de Vicus, aunque el tiempo ha ido erosionando implacablemente su endeble estructura, tanto como ha ido haciendo que se perdiera su riqueza colectiva y su legado cultural. Se trató de un pueblo costero que, como sucesor de muchas y muy diversas culturas, fue agrupando los diversos retazos mitológicos, hasta formarse un grupo de divinidades heterogéneas y crear un conjunto panteístico peculiar al cuidado de la clase sacerdotal teniendo al jaguar a la cabeza de las diversas divinidades locales, casi todas totémicas, como el demonio-cangrejo, o el demonio-serpiente, sus animales locales, presididos por el Martín pescador y las curiosas cerámicas sexuales en las que se supone que se quiere dar una lección de moral, uniendo la figura del placer a la de la muerte. Sus dos grandes templos, las Huacas del Sol y de la Luna, son obras de grandes dimensiones. Dioses mochicas Los mochicas llamaban Aia Paec a la divinidad y Alaec pong a la piedra o figura que la representaba. Otras divinidades eran Si (la luna), Ni (el mar), Fur (Iguana, dios de la muerte). Los del valle de Chicana le rendían culto a su dios Chicamac. A pesar de que Aia paec era la deidad principal, el culto a Si era el más extendido dada la relación de la luna con el mar y las mareas (puesto que los mochicas eran también pescadores y navegantes). Se especula que consideraran a la luna más poderosa que el sol. Los eclipses lunares se representaban en cerámica como que la luna era atacada y con grandes llantos. El término del eclipse era celebrado con fiestas por el triunfo de la diosa. Para ello se ofrecían muchos sacrificios a la luna, incluso humanos. Los habitantes de la zona de Pacasmayo (Pacatnamun) rendían especial culto al mar y le ofrecían maíz y almagre. El chamanismo estaba difundido, lo cual demuestra que la clase sacerdotal no pudo controlar totalmente la ciencia médica tradicional, representada por personas especiales (chaman) con conocimiento de los efectos de las plantas y minerales locales, así como poseedoras de una relación psicologica-hipnotica-carismatica con el paciente, para la prevención y tratamiento de enfermedades comunes y menos comunes de la época. Los chamanes curanderos (generalmente sabios locales) hacían también sacrificios en lugares sagrados del valle de Talambo llamado Coalechec. “Tres arqueólogos polacos, bajo la dirección de Krzysztof Makowski (Varsovia, 1952), han desentrañado la compleja y fascinante simbología de “una de las iconografías religiosas más ricas en la historia de las civilizaciones antiguas”. Complementa esta investigación los hallazgos que el Programa Arqueológico San José de Moro (1991-2004), auspiciado por la PUCP, ha localizado en el valle de Jequetepeque (La Libertad). Estos últimos descubrimientos, acaban de ser publicados en CD interactivo; el de Makowski, en un volumen bellamente ilustrado. Ambos modifican la percepción de una de nuestras más grandes culturas precolombinas. Probablemente haya pocas culturas en el planeta cuya iconografía sobrenatural o divina, pero también la guerrera, esté presente prácticamente en casi todos sus productos culturales: frisos, muros, vasijas de arcilla, objetos de oro y plata, tejidos, tapices, en fin. Ese es el caso de la cultura Moche, desarrollada en el norte del Perú durante los siglos I y VII de nuestra era. Los diseños estudiados y clasificados minuciosamente por el equipo comandado por Makowski, permiten diferenciar con claridad entre seres humanos (normalmente guerreros) y divinidades. Los seres sobrenaturales tienen cuerpo antropomorfo, pero cabeza de animal o cabellos de serpientes. Se aprecian también rayos luminosos que rodean el cuerpo y alas de aves gigantes. Los hombres por lo general llevan una suerte de casco, narigueras, orejeras, pectorales, túnicas y una falda ampliamente decorada, a veces adornada con aditamentos de metal y tumis con sonajas. El vestido de las mujeres es más sencillo: túnica larga, ceñida a la cintura, collares, pulseras y orejeras. Llevan también un tocado con borlas o largas plumas en posición vertical, a manera de corona. Aparte de estos tres tipos de seres, se hallan representados otros seres zoomórficos que, siguiendo a Makowski, representan metamorfosis o transfiguraciones de hombres en deidades animales, como dragones, ciempiés o serpientes. Más allá de esta primera taxonomía, al parecer los tres tipos geográficos del territorio Moche (el litoral marino, el desierto, el valle húmedo) espejea directamente en las figuras que se encuentran en dichos espacios, las cuales son por lo general animales antropomorfos; por un lado, cangrejos, camarones, peces y aves marinas; por otro iguanas, perros, zorros y picaflores, propios de la costa, y finalmente felinos como el puma y el jaguar, y cérvidos, habitantes de las zonas altas del valle. Existen incluso plantas -específicamente leguminosas- como frijoles y pallares, que juegan en algunos dibujos el papel de guerreros, lo que lleva a Makowski a pensar que debió existir un mito fundacional o de creación de la humanidad, tal vez debido a que las semillas simbolizan la generación potencial de la vida. Esta fabulosa diversidad icónica lleva a discutir al arqueólogo polaco si es posible que todas estas divinidades y personajes respondan a un solo Dios, como en el caso del cristianismo. Luego de discutir cada una de las propuestas de lectura anteriores de la iconografía Moche (Donnan, Hocquenghem, Golte, entre los más importantes), el autor colige que es muy discutible la utilidad de una descripción de la iconografía Moche que no esté comprometida con el contexto cultural de la imagen (aquí la semiología es de gran ayuda) y que eluda los principios de composición tenidos en cuenta por los autores del diseño. Como primera conclusión, bajo estos postulados, Makowski plantea que “el artista mochica hace por lo general un deslinde claro entre lo real y lo sobrenatural poblado por seres híbridos. Solo en las escenas de sacrificio los mortales, sacerdotes y víctimas aparecen al lado de seres sobrenaturales”. Más adelante, el autor concluye además que la “relativa unidad” que pueda hallarse en la iconografía moche debe estar basada “en la tradición ritual y mítica compartidas”. Makowski se aparta de la lectura cristianizante que se ha venido dando de la compleja iconografía moche, afirmando una visión dual del mundo, en estados tanto de rivalidad como de complementariedad. Los artistas moche -nos recuerda- “juegan a menudo con el parentesco entre dos ámbitos opuestos, el mar y los cerros: v.g. caracoles de mar y de tierra, arañas de mar y de tierra; caza de lobos marinos v/s caza de venados”. Fuentes Informáticas y Bibliográficas , Historia del Perú, Iconografía Mochica, Krzysztof Makowski, Moche, Surfing el Amazonas http://arellanojuan.com/dioses-mochicas/ Golte, Jurgen “Los dioses de Sipan: las aventuras del Dios Quismique y su ayudante Murrup” Moche, cosmología y sociedad: una interpretación iconográfica J Golte - 2009 - IEP, Instituto de Estudios Peruanos

miércoles, 6 de julio de 2016

Aprendiendo el significado de palabras de uso común que tiene relevante significado



Los procesos históricos que ha atravesado la civilización ha producido que a lo largo de este tiempo se acuñe una serie de términos ,vocablos, palabras de uso común y corriente en la sociedad para ciertos términos que parecen lo mismo en sus uso pero tiene una profunda diferencia, cuyos orígenes han tenido diferentes momentos en la sociedad a través del espacio y tiempo histórico de la especie humana , en tal sentido se visto necesario definir los términos según su etimología , morfología, gramática de las palabras , maestro , profesor, docente de uso generalizado en la sociedad.

Según un diccionario de uso común.

Maestro: Que destaca entre los del mismo tipo o clase por su perfección.

Un docente es aquel que enseña o que es relativo a la enseñanza. La palabra proviene del término latino docens, que a su vez deriva de docēre (“enseñar”). En el lenguaje cotidiano, el concepto suele utilizarse como análogo de profesor o maestro, aunque no representan lo mismo.El término docente es polisémico se usan como sinónimos del mismo las siguientes palabras: pedagogo, instructor, formador, educador, enseñante, adiestrador, maestro, didáctico, académico, normativo, purista, clásico, culto, asesor, consejero, facilitador, promotor, orientador, coordinador, consiliario, tutor, gestor, mentor, guía, gurú, mediador y conductor, entre otras, parecen concebirse como expresiones equivalentes, quizás dependerá de la perspectiva y de la realidad en la que se conciban, independiente de una definición lo importante es la realidad, los hechos que se observan en seres humanos que se desempeñan en el ámbito educativo.

El profesor enseña, el maestro educa. Quien sólo enseña, cumple un programa preestablecido (a veces no completo), está centrado en su enseñanza, es transmisor de saberes, califica resultados. Quien además educa, cumple una misión de servicio, busca el bien del alumno, es ejemplo de los valores que predica, estima y evalúa procesos de mejora. El educador tiene claro que el valor de su trabajo está en el perfeccionamiento de otros; se asume como servidor público, sabe leer entre líneas los gestos, actitudes, rasgos físicos y emocionales de los educandos para Maestro» es un concepto tan profundo que nos queda grande a todos los docentes, pero ¿qué significa realmente?

Es común adjudicar el apelativo «maestro» al hombre eminente en cualquier faceta de la cultura, que con su obra científica o literaria, en verdad relevante, influye en la vida y la formación de otros, incluso de quienes sólo se relacionan con él a través de sus obras descubrir lo que necesitan.

Según la real academia de la lengua española maestro significa.

De mérito relevante entre las de su clase. Profesor según su uso En los institutos de bachillerato y en las universidades, profesor numerario que estaba adscrito a una cátedra o a un departamento, de rango administrativo inmediatamente inferior al de catedrático.

Persona que trabaja fuera de la universidad y es contratada temporalmente por ella.
profesor: numerario, por otro lado docente se define a la perona que enseña . que pertenece la enseñanza .

Etimología de «docente»

Veamos la primera de estas tres comunes palabras, términos, vocablo, la más general, que engloba a todas las demás. Un docente es, ni más ni menos, aquel que enseña, sin hacer distinción de especialidades, edades, etc.

Etimológicamente, «docente» es el participio de presente del verbo latino doceo ‘enseñar’, una antigua formación causativa que significaba, literalmente, ‘hacer que alguien aprenda enseñar’, derivada del verbo defectivo decet ‘es conveniente/apropiado’ (cf. «decente»; vid. te decet hymnus ‘mereces un himno te es apropiado un himno en el «Introitus» de una misa), es decir, que en última instancia el docente es el que hace a alguien apropiado, conveniente.

Etimología de «maestro»

Es la forma patrimonial de la antigua palabra latina magister, concretamente de su acusativo magistrum, con el significado original de ‘el más mejor jefe‘—permíteme decirlo así, como más adelante justificaré— respecto a algo (cf. inglés master ‘amo, señor’); así, magister equitum ‘jefe de la caballería’, etc.

De aquí está clara la evolución semántica: el más mejor o el jefe de una escuela ha de ser forzosamente el maestro, ya que sabe más que sus alumnos. También está clara la relación con el uso en expresiones como la manida « ¡música, maestro!», en la que el tal maestro no es que sea docente de la música, sino que es el más mejor de los músicos presentes.

La forma magister está construida sobre la raíz de magis ‘más’, de donde también «máximo», «magno», etc. Sobre esta raíz, que ya por sí misma tiene un significado de superioridad, se añade un sufijo -ter de origen contrastivo-comparativo (cf. dexter, sinister ‘derecha, izquierda’: «derecha» es, efectivamente, antónimo de «izquierda»): de ahí la aberración de «el más mejor».

Etimología de «profesor

Es un sustantivo de acción derivado del verbo profiteor ‘hablar delante de la gente’, compuesto por el preverbio pro- ‘delante de’ y el verbo fateor ‘hablar’ (cf. «fama», «confesar», etcétera).


Nuevamente, es fácil suponer la evolución semántica de la palabra: aquel que habla delante de los alumnos es el profesor.